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dilluns, 26 de març de 2018

Redacción seleccionada


Otra de las redacciones seleccionadas para el concurso de Coca-Cola es la de la alumna de 2ºESO Aitana Cortés. ¡Esperamos que os guste!

         Hola, soy Juan, un trabajador que, junto a mi mujer, se dedica a ayudar a la gente que ha sufrido alguna pérdida de algún amigo, algún familiar… Sí, sé que mi trabajo es duro, aunque a veces me siento culpable ya que llegan pacientes a mi consulta muy tristes y yo sinceramente no los comprendo. Como decía no comprendía a ese tipo de pacientes, hasta que un día, todo cambió.
Un 15 de marzo de 1986, pese a que casi había acabado el invierno, hacía mucho frío. Al levantarme quedé sorprendido al descubrir que aún era de noche, ¡si que me he levantado pronto! pensé. Me vestí, desayuné, me aseé y salí por la puerta, de repente recordé que no me había despedido ¡Pero si la veo todos los días! No creo que se enfade. Como aún era pronto, o eso supuse, me dirigí a mi parque preferido y de pronto me vino a la cabeza una frase que me dijo ayer una paciente “De repente los pájaros volarán a sus nidos.” Debe estar loca pensé yo, la muerte de su hijo debe de haberle afectado mucho. Miré el reloj y me di cuenta de que todavía eran las siete. Así que me relaje tanto en el banco que en poco tiempo quedé dormido. Me desperté cuando un fuerte ruido seguido de una bandada de pájaros que volvían a sus nidos me asustaron, ya era de día. Se me ocurrió mirar mi reloj y vi que eran las cinco, debe de estar estropeado, pensé. Al dirigirme a mi trabajo pasé por un colegio vi que los niños salían de sus clases. Rápidamente supuse que se irían de excursión. Me fui acercando a mi trabajo, en mi cabeza apareció un ruido de una sirena de una ambulancia que cada vez se fue intensificando más. Ahora mi reloj marcaba que eran las cuatro y media ¡debe de estar más loco que la señora de ayer! Al girar la esquina vi frente a mi consulta un montón de ambulancias que poco a poco se fueron dispersando, el humo en vez de desaparecer, cada vez era más denso, todas las ventanas estaban rotas… De repente pensé en mi mujer, a la que no había saludado esta mañana y a la que quería tanto. Al final todas las ambulancias se fueron y todo quedó en un absoluto silencio. Desde el tejado ascendió una pequeña bolita que parecía una bomba. De repente la consulta comenzó a funcionar.
Entré a la consulta y ahí, detrás del mostrador, estaba mi mujer, me di cuenta de lo poco que valoramos las cosas y de que la había echado mucho de menos. Miré el reloj, eran las tres, también me di cuenta de que el tiempo había estado yendo al revés.



dimecres, 21 de març de 2018

Concurso Coca-Cola


Los alumnos de 2º de ESO del instituto han participado en el Concurso de redacción Coca-Cola. Una de las redacciones preseleccionadas para ir a la fase provincial se tituta Buzzer. ¡Esperamos que os guste!


 BUZZER 
Juan y Roberto eran dos niños que vivían al norte de España con su padre Francisco. Ambos tenían un sueño, crear una empresa para hacerse ricos y famosos.
Un día fueron a la playa y mientras jugaban en la arena, encontraron una moneda que brillaba mucho y Juan, que era el mayor, se la guardó en el bolsillo y se fueron a bañarse al mar. Al llegar a casa le enseñaron la moneda a su padre ya que decía que entendía de monedas. Su padre, sin decir ni una sola palabra, salió corriendo de su casa. Una hora después volvió con un saco lleno de dinero.
Al día siguiente, los niños le preguntaron a su padre por la moneda. Él les contestó que la había vendido y que había escondido el dinero. Su padre era un apasionado de los pájaros y muchas veces los llevaba a observarlos. Lo que más le gustaba a Juan era ver cómo los pájaros volaban a su nido con comida para alimentar a sus polluelos.
Unos años más tarde, el padre murió y los niños, que ya no eran tan niños, estuvieron un mes sin ir a clase ya que estaban muy unidos a su padre. Cuando dejaron de pensar en él, se acordaron del dinero que había escondido y lo buscaron por toda la casa, pero no encontraron nada.
Un día, Roberto bajó al sótano y encontró un mapa. Éste se lo enseñó a su hermano y los dos juntos decidieron buscar el tesoro al que llevaba el mapa, pero, desafortunadamente no encontraron nada ya que donde indicaba el mapa no había nada más que una maleta llena de ropa, una mesa de metal y una estantería llena de libros. Ya que su padre había muerto y ninguno de ellos ganaba dinero, no podían pagar la hipoteca y les embargaron la casa y se quedaron en la calle. La casa era vieja y, ya que nadie la compraría, el banco decidió demolerla.
Al día siguiente de la demolición, ambos fueron a la casa, donde encontraron muchos objetos suyos destrozados, pero aun así decidieron coger todos los que pudieran. Al llegar a su nueva residencia, un hostal para personas sin casa, empezaron a sacar todo lo que habían cogido de las ruinas.
Un par de semanas más tarde los propietarios del hostal, como ya llevaban mucho tiempo allí, les obligaron a abandonar el edificio. El día anterior de abandonar el hotel, empezaron a recoger sus pertenencias y a hacer sus maletas. En este momento se dieron cuenta de que una maleta en la que estaban guardando ropa tenía un doble fondo lleno de dinero. ¡Eran ricos!
Con este dinero volvieron a comprar el terreno de su antigua casa y construyeron una mucho más grande y bonita, además, también donaron algo de dinero al hospicio que hasta ahora los había mantenido y a la caridad. Además de todo esto hicieron realidad su sueño de crear una empresa a la cual llamaron “Buzzer”. Con esta empresa triunfaron y se hicieron famosos y ricos.